
Esta
épica y larga historia creada por Yoichi Takahashi, comenzaría en la
ciudad de Shizuoka, capital de la prefectura que lleva el mismo nombre y
que tiene fama en todo el país por ser una cuna de los mejores
jugadores de fútbol y que ha llegado a ser conocida como el Brasil de
Japón. En aquella cuidad, situada a unos 300 km de Tokyo, se acomodaría
la familia de nuestro jovencísimo protagonista. Después de dar vueltas
por todo el país, el pequeño Ozora Tsubasa encontraría en dicha
población el lugar perfecto para edificar su futuro futbolístico, aunque
eso se vería mucho más adelante.
Gran
amante del deporte rey y de la pelota (su mejor amiga y su salvadora al
evitar su muerte por atropellamiento), nuestro amigo comenzaría el
curso de la escuela Nankatsu, sitio donde el equipo de fútbol no era
precisamente bien visto debido a sus escasos logros. Pero eso no le
importaría demasiado a la hora de escoger ese centro, ya que este genio
del balón de tan sólo 12 años, comenzaría a dar muestras de su clase muy
pronto. Antes, sin embargo, debería hacer algunos amigos y no le
costaría mucho, encontrando en Ryo Ishizaki a un fiel compañero. Poco
después conocería a su primer rival y posterior compañero, al mejor
portero del país: el G.S.G.K. (Great super goalkeeper) Genzo
Wakabayashi. Impresionado con él, ese muchacho decidiría retarle,
haciéndolo de una forma bastante sorprendente, ya que recibiría el
mensaje con un balón lanzado desde una lejana colina, el autor, nuestro
Tsubasa claro está. Acompañado de su balon, hasta el momento,
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